Transformación Digital, el comienzo de una nueva era

Soy de una generación, creo de las últimas, que jugó al trompo con tachuelas para lanzar monedas o tapas de bebidas lo más lejos que se pudiera, con polcas hachita y cuarta o simplemente ponerlas en una tenca, con petardos en las esquinas al son de la Cruz de Mayo, incluso con zepelines que lanzábamos con tubos de cobre. Soy de la generación en la que el barrio era el patio de la casa y todos los días, después del colegio, nos reuníamos con los “cabros” para salir a tocar timbres o simplemente jugar a la pelota. Ni siquiera vislumbrábamos la remota posibilidad de que podríamos interactuar con nuestro interlocutor a través de una pantalla diminuta, ni menos de que ese interlocutor pudiera ser una máquina que muchas veces no la identificamos como tal.

Esta misma analogía podríamos hacerla para las empresas, cuando hasta no mucho tiempo atrás, los procesos manuales inundaban las oficinas e industrias y las máquinas solo realizaban los trabajos pesados. Hoy en cambio, la evolución tecnológica y la transformación digital están cambiando drásticamente la forma de hacer las cosas a una velocidad impresionante y quienes no se incorporen en esta estación inevitablemente tendrán que colgar los guantes.

La transformación digital es una realidad que ya está aquí y por tanto se convierte en una variable ineludible si se quiere seguir siendo competitivo en un mercado que busca ser tremendamente eficiente, hasta el punto de hacer las cosas de una manera completamente diferente a cómo se ha venido haciendo tradicionalmente. Tal vez no tengas tan claro el concepto pero, con toda seguridad, has sido parte de él a diario en la interacción permanente con tus dispositivos y créeme cuando digo que prácticamente en la totalidad de las actividades que hoy realizas en tu día a día.

Hemos visto como pasamos de arrendar videos (Blockbuster) a pagar una suscripción de video streaming (Netflix, Youtube), de tomar un taxi en la calle a pedir uno a través de una aplicación en el teléfono (Uber, Cabify), de hacer una reserva en un hotel a realizar la reserva a través de un portal que entrega toda la oferta disponible, entre otros miles de ejemplos. La mayoría de las grandes marcas en el mundo ya han integrado algún modelo de transformación digital en sus procesos. Caterpillar integró en sus maquinarias tecnología que es capaz de identificar el estado en tiempo real de sus productos, con el objeto de predecir exactamente cuándo requiere una mantención, evitando tiempos muertos en la producción de sus clientes. AIRBNB utilizó la transformación digital para redefinir el modelo de negocios del sector turístico. LEGO la utilizó para fidelizar clientes a través de un programa en el que los usuarios potencian la innovación a través de ideas de nuevos productos. ZARA está monitoreando lo que sus clientes compran en tiempo real para crear nuevos diseños de características similares a lo que está teniendo más éxito, incentivando también el ecommerce como un nuevo canal de venta. La lista de ejemplos es interminable y en cada uno de ellos la transformación digital se da en diferentes áreas de la cadena de valor, desde la logística de entrada de materiales o materias primas, hasta la post venta, pasando por operaciones, logística de salida y por cierto en las actividades de marketing, no obstante, siempre este proceso está orientado a buscar una mejora en la experiencia de los consumidores.

La transformación digital incluye conceptos mucho más complejos que prefiero abordar en una nueva columna de opinión y dejar esta explicación más conceptual con algo de nostalgia por cierto. Sin embargo, ello no quita el hecho innegable de estar frente a una nueva era, la era digital.

Redes Sociales y Marketing de Interacción

Hoy, durante mi trote matinal escuché un podcast de Juan Merodio en el que hablaba de una nueva tendencia estratégica dentro del marketing digital. Se trata del Marketing de Interacción que tiene como objetivo principal planificar la posibilidad que entregan las redes sociales de interacción con tus seguidores. Es cierto que aparentemente no es algo nuevo y que ya se hace, especialmente a través de aquellos que administran redes sociales o Community Managers. Pero la verdad es que la posibilidad de generar una «relación» más cercana con tus seguidores ya no se puede dejar a la espontaneidad y debe ser planificada porque se ha transformado en una potente herramienta de fidelización con posibilidades concretas de conversión en el medio y largo plazo. Por cierto, ¿quién convierte de manera inmediata hoy en día? La compra o contratación de servicios es un procesos que pocas veces se define de manera inmediata y los potenciales clientes cada vez requieren de más información antes de hacerlo a través de los diferentes canales disponibles y uno de ellos son tus redes sociales.

Cuando analizamos el proceso de compra de un cliente de manera «análoga» o «a la antigua», nos encontramos con un número importante de intercambios comunicacionales ya sea a través del teléfono, correo electrónico y visitas presenciales en las que mostramos los atributos de nuestros productos o servicios para lograr la conversión. En ese proceso generamos una relación prospecto y vendedor previo a la compra que se transforma en algo más íntimo que la sola comunicación entre las partes que podríamos denominar «amigos de la marca». En la interacción a través de los canales digitales se genera algo parecido que en algún momento pueda transformarse en una conversión o venta de productos o servicios.

Por otro lado, mantener esta interacción también transforma a tus seguidores en micro influencer o embajadores de tú marca apoyando tus productos o servicios, y esta es una tremenda forma de ir captando nuevos prospectos.

Es cierto, las redes sociales están al alcance de todas las empresas, sin embargo el uso profesional de ellas, con una estrategia definida hará la diferencia a la hora de convertir. Pero ya lo saben, no soy yo quien descubra que el  mejor marketing es aquel que realiza quien ha tenido una buena experiencia con tu marca.

¿La Autoformación o la Universidad?

A partir de hoy quiero hacer algo diferente en mi Blog, realmente quiero escribir más seguido y artículos más desde una perspectiva práctica que teórica, porque como ya saben, de marco teórico Internet está lleno y solo basta con googlear lo que necesitas para tener todos sus elementos y formas frente a tus ojos.

Sí, es verdad lo que dicen, en Internet está todo, literalmente. Incluso hoy nuestros hábitos están cambiando por esto mismo.

Por ejemplo, en lo personal tengo una aplicación de la RAE (diccionario) para consultarlo en línea cuando lo requiera y así como paso escuchando y leyendo lo que diferentes speakers dicen de las materias que me interesan, cada vez que oigo o leo una palabra que no se, inmediatamente la consulto para saber su significado y entender con certeza lo que se está diciendo. ¿Te parece de perogrullo? Parece ¿verdad? pero no lo es, primero porque no soy el máster de la lengua para conocer todas sus palabras y segundo porque me permite entender lo que realmente se quiere expresar.

¿Cuándo fue la última vez que leíste un texto de corrido entendiendo todo lo que allí se decía?

Te lo dejo para que lo medites. Para qué hablar de otras aplicaciones como traductores en línea que cada día los uso con más frecuencia. Definitivamente la evolución tecnológica está cambiando la manera en que hacíamos las cosas, tendiendo a optimizar todos los procesos a los que nos vemos enfrentados diariamente.

Pero volviendo al tema de que todo está en Internet y efectivamente es una afirmación de la cual doy Fé porque llevo 2 años autoformándome en Marketing Digital solo con lo que hay en la Red y realmente he incrementado mis conocimientos, no menos cierto es que para que esto funciones se necesita algo que no está en Internet y que nos concierne como personas. Voluntad, disciplina y algo de talento. Si careces de esto, difícilmente podrás avanzar en tus planes de autoformación a través de Internet.

En ningún caso esto implicaría una obsolescencia de las universidades como se ha escuchado debatir mucho en redes sociales.

Es cierto que en algunas áreas como el Marketing Digital lo que estudies podría estar obsoleto una vez hayas aprobado el curso, aunque eso es un poco exagerado porque la tecnología va evolucionando muy velozmente, pero siempre es fundamental sostener una base de conocimientos que te permita entender de mejor forma esta transformación. En estos dos años he aprendido muchísimo de marketing digital, pero no hubiera podido materializarlo sin mi formación profesional, en esta misma línea

no me cabe en la cabeza cómo personas que no tienen la base del marketing lograrían entender muchos de los contenidos que hoy para mi fueron muy fáciles de absorber y llevar a la práctica,

pero que sin esa base, hubiera sido un imposible. Entonces, como lo he dicho en otras ocasiones, la universidades también se están adaptando a la transformación digital donde aparecerán nuevos actores, nuevas técnicas, nuevos métodos y por cierto que también otros tantos actores irán en franca retirada.

La Importancia de un Buen Equipo de Trabajo

Es muy cierto que las personas nos vinculan a nuestra marca más potente, NOS Magazine, y ciertamente que es nuestro producto más vistoso con una cobertura que va desde Curicó por el norte, hasta Los Ángeles por el sur, pasando por Talca, Linares, Chillán y Chillán Viejo. Nuestro modelo de negocios involucra una revista para tres regiones, con la probabilidad (en estudio) de incorporar una cuarta región de nuestro país, lo que sería un desafío de proporciones porque de llegar a buen puerto este crecimiento debe realizarse con el equipo que actualmente tenemos y no necesariamente, al menos en una primera etapa, incorporar más gente.

 

¿Pero cuál es nuestro negocio? ¿Qué es lo que vendemos? Tal como mencioné antes nuestra marca más potente es revista NOS Magazine, y sin lugar a dudas es la tarea que más tiempo nos demanda en el mes, pero definitivamente sigue siendo parte integral de nuestra principal actividad, que es la de hacer marketing estratégico. Me gusta catalogarlo de esta manera porque involucra todas las áreas del marketing, desde el análisis de mercado hasta la definición y ejecución de un plan estratégico. La mirada desde esta perspectiva es mucho más asertiva, no deja variables al azar y con toda la información disponible permite generar estrategias que vayan en la dirección adecuada. Es en este contexto que no nos casamos con un servicio determinado, por ejemplo hacer páginas Web. No es que no las hagamos, la verdad es que vamos más en la dirección de tener la claridad de qué es lo que necesita el cliente para llevar a cabo su estrategia y si en esta definición tenemos que hacer una Web o modificar la que ya tienen, lo hacemos.

 

Las agencias en general tiene el gran problema de que para crecer necesitan necesariamente aumentar su estructura de costos a través de la contratación de más personas que lleven a cabo las tareas de sus clientes y nosotros no somos la excepción. Sin embargo, un buen equipo de trabajo, calificado, en constante capacitación, coordinado e inmerso en un círculo virtuoso, aumenta sus capacidades de tal manera de que no sea necesaria la contratación de nuevos elementos para atender a una mayor cantidad de clientes. Esto es lo que somos y estamos sumamente preparados para hacer lo que hacemos.

Los medios tradicionales cuentan mejor las historias

El mundo digital ha ingresado con fuerza en nuestras vidas, ¡qué duda cabe!, inundando todas las áreas de nuestro proceso productivo a través de lo que se denomina “La Transformación Digital”, que no es ni más ni menos que el uso de la tecnología para mejorar la eficiencia de los procesos a lo largo de toda la cadena de valor de una empresa. Y por cierto que esta transformación ha llegado también al área de Marketing y Ventas a través de las diferentes plataformas disponibles para conectarnos con nuestro público objetivo, tales como, páginas Web, redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn y principalmente YouTube), email marketing, aplicaciones (WhatsApp, Telegram, Messenger, entre otras), Webinars, etc.

Una gran cantidad de posibilidades que han marcado un importante ajuste en el mundo de los medios de comunicación tradicionales (televisión, impresos y radios), y hoy ya hemos visto la caída de varios gigantes dado que sus modelos de negocios arrastran una pesada estructura de costos y, por tanto, el valor de sus servicios necesariamente está por sobre las diferentes alternativas que el Marketing Digital está ofreciendo. Es así como los medios, tipo televisión, han experimentado pérdidas millonarias, por ejemplo, TVN tuvo pérdidas por 11.950 millones de pesos en el año 2018 por disminución de contratos publicitarios, los medios escritos (diarios y revistas) están cerrando sus puertas tal y como lo hizo Televisa con sus revistas Muy Interesante, Caras, Cosmopolitan, Condorito, Vanidades, entre otras, dado que no fueron capaces de adaptar sus modelos de negocios a los nuevos tiempos digitales. Incluso las radios han visto disminuidos sus ingresos porque los clientes prefieren medios digitales, “con mayores alcances a un menor valor”. Pero no se engañen porque no todo está perdido para los medios tradicionales y, según mi criterio, lo que está sucediendo es un ajuste de mercado necesario en el que probablemente algunos protagonistas tengan que salir y otros tiendan a fortalecer su posición, incorporando obviamente las tendencias digitales a sus procesos productivos que les permitan disminuir esa estructura de costos y mejorar la calidad de sus contenidos, en todo sentido, para competir en un mercado que está sufriendo la mayor revolución de su historia.

Y es en este contexto que las empresas, en particular medianas y pequeñas, están cometiendo algunos errores importantes a la hora de redefinir este esquema de Marketing Estratégico, volcando la totalidad de los recursos en plataformas digitales. Es cierto que los alcances de las campañas digitales son efectivos en la medida que las herramientas disponibles se utilicen de forma correcta y que son tremendamente eficientes cuando estamos hablando de un público objetivo ubicado geográficamente en amplias zonas del territorio nacional, incluso internacional. ¿Pero qué pasa cuando tu público objetivo está ubicado geográficamente en zonas limitadas como una ciudad específica o región particular, donde los alcances de las estrategias digitales disminuyen drásticamente? Es aquí donde los medios tradicionales y locales tienen una gran oportunidad para mejorar su posición en el mercado, porque nadie como ellos podrán distribuir los contenidos llegando con mayor fuerza a personas, dado el posicionamiento de marca que poseen en los lugares donde operan, con una estructura de costos reducida en comparación a medios nacionales e internacionales. En general, los medios tradicionales y locales están formalizados y validados como tal, entregando un elemento diferenciador que los medios digitales no poseen. Por otro lado, los medios tradicionales tienen otra ventaja importante frente a los medios digitales y tiene que ver en el “cómo se comunican los contenidos”, creados por profesionales de las comunicaciones con una visión estratégica, mucho más importante de lo que se aprecia. Porque la manera de comunicar, de crear historias para contar, para llegar a las personas, es lo más preciado que los medios tradicionales pueden cultivar.

Se nos cayó Facebook y todos sus retoños

Es tan sorprendente el dinamismo del mundo digital, todo porque luego de 32 horas de terminada la caída parcial de las redes Facebook, Instagram, Messenger y Whatsapp hoy con seguridad ha pasado a la historia, luego de que fuera tema mundial que se tomó todos los medios como noticia de portada. Los más viejos (adultos mayores) poco se percataron y lo asociaron a una falla de sus dispositivos y lo más probable es que los hayan dejado de lado y continuaron con su vida normalmente. Pero de ahí para abajo era una hecatombe que no deja de impresionar principalmente porque nos recuerda cómo las redes se han incorporado a nuestras vidas imprescindibles en nuestra rutina diaria, fueron más de 14 horas en las que intentamos postear sin éxito, mientras nuestros clientes impacientes se preguntaban porque no estaban saliendo sus campañas orgánicas y pagadas. Aparentemente es una experiencia similar a la dependencia que hoy tenemos de nuestros dispositivos móviles, como cuando se te queda en casa te sientes completamente desconectado, incluso con una sensación de desesperación que te obliga a volver por él. ¿Recuerdan ese spot publicitario en que el tipo salía desnudo de su casa y finalmente era porque había dejado su celular?

De todas maneras no tengo ninguna intención de hablar respecto de la dependencia que hoy tenemos del mundo digital, de si es bueno o malo, o si por el contrario estamos volviéndonos zombis e inhumanos. Prefiero abordarlo desde una perspectiva comercial, que es lo que manejo y porque sin lugar a dudas las redes se han transformado en uno de los elementos necesarios para establecer contacto con tu audiencia, generar flujo hacia tu oferta, convertir, etc. He aquí el tema, es UNO DE LOS ELEMENTOS, ¿y el resto? ¿Tienes otros canales establecidos para contactarte con tus clientes? o ¿dependes únicamente de RRSS? más específicamente, ¿vendes solo por Facebook o Instagram? Por que si tu respuesta es que dedicas el 100% de tu tiempo a cultivar las redes sociales para vender, entonces no hay ninguna posibilidad de que tu negocio se proyecte en el tiempo.

La columna vertebral del marketing digital es tu página Web, donde concentrarás toda la información necesaria para convertir, es allí donde debes llevar a tus potenciales clientes para cerrar la venta, ya sea vendas un producto o servicio, en línea o de forma presencial, como sea, es en tu Web donde estará toda la información que necesitan tus prospectos. Existen algunos servicio de ecommerce como Shopify, Big Commerce, entre otros que también funcionan bastante bien si quieres iniciar tus ventas On Line. Las redes sociales son solo un medio para que esas personas lleguen a tu Web, como lo pueden ser otras plataformas como email marketing, aplicaciones, medios tradicionales, publicidad en Web, entre otros. En efecto las redes sociales se han convertido en una gran plataforma para mantener interacción con tus públicos, en un canal directo para establecer contacto con tus clientes (posventa si se quiere), pero no es mejor lugar para concentrar la totalidad de tu negocios porque no es tu casa y su funcionamiento no depende de ti. En cambio, tu Web es de tu propiedad y el control total es tuyo y por tanto podrás avanzar en una mejor experiencia de compra para tus clientes, facilitando la operación, cosa que no lograrás jamás a través de las redes sociales.

Por otra parte, la caída de Facebook deja en evidencia otros aspectos de relevancia no menor que tienen que ver con la concentración de las plataformas sociales en un solo propietario. No es casualidad que haya caído Facebook y con ello dejaron de funcionar Instagram, Messenger y Whatsapp, cuatro de las plataformas sociales más utilizadas por los internautas. Incluso ellos comenzaron a utilizar Twitter para conectarse con sus públicos dando “explicaciones” y asegurando que trabajaban en ello. Zuckerberg tiene la capacidad de comprar casi cualquier cosa y no sería raro que finalmente la totalidad de las redes sociales estuvieran bajo el dominio de una misma persona, lo que concentraría aún más las redes con los peligros que esto conlleva. Mejor ni imaginarlo, ¿verdad?

Quién es y Qué hace un Community Manager

Comenzamos esta semana dilucidando el rol de un community manager o administrador de comunidades para una marca o persona. Existe la creencia de que administrar las redes es tan sencillo como abrir una cuenta en Twitter, Instagram, Facebook, LinkedIn o YouTube. Pero nada más lejos de la realidad, incluso este pensamiento lleva a personas y empresas a tener una visión muy sesgada de lo que realmente significa administrar comunidades, a tomarlo con liviandad y por lo tanto induce a cometer errores importantes que no hacen más que desviar flujo de potenciales clientes o prospectos hacia la competencia.

¿Ya visualizaste la importancia de un community mananger para tu empresa?

En efecto, basta con que mencionara el desvío de clientes hacia tu competencia para que tomes acción y le des la importancia que realmente tiene. Partiendo de la base de que debes gestionar tu marca en Internet a través de las diferentes plataformas y que existe una audiencia que está ávida de conectarse con sus marcas o personas favoritas, a continuación entregaré algunas luces de lo que es y hace un community manager para tú marca.

Un community manager es un profesional que puede ser del área de las comunicaciones, del marketing o de la publicidad, alguien con la experiencia suficiente para desenvolverse en un mundo digital que está cambiando a la velocidad de La Luz. Definitivamente este trabajo no es para cualquiera y requiere de una especialización sobre todo porque es la personas que habla por tu marca en Internet y que por cierto está interactuando con un mercado cada vez más importante en tamaño y sumamente empoderado. Las habilidades blandas también tienen algo que decir, un profesional creativo e ingenioso y por sobre todo empático, ya que en la red abundan los sin rostros sabelotodo que no paran de trollear. Cuando hablamos de que este trabajo no es para cualquier persona, estamos hablando de crear contenido relevante, atractivos y de calidad para tu audiencia, de manera periódica y probablemente los contenidos creados no sean exclusivamente para redes sociales, si no que también sean parte activa de los contenidos de tu Web o Blog.

Definitivamente los community manager son los ojos de la empresa en Internet, encargado de escuchar y comunicar a la gerencia lo que el mercado está diciendo, responder ante las diferentes consultas y/o dificultades que puedan surgir, capaz de identificar quienes están interactuando permanentemente para crear una red de embajadores de la marca, entre otros muchos aspectos. Es un trabajo arduo, duro, que requiere de planificación, atención permanente incluso fuera de los horarios de trabajo y medición de todo lo que se está realizando, por tratar algunas de sus actividades.

Si, lo necesitas y no es un gasto, es una tremenda inversión para un canal de comunicación abierto y directo con tu mercado objetivo.

¿Qué es hacer un buen contenido para tu estrategia digital?

En una edición anterior hablamos de Marketing de Contenidos, definimos qué es, cuáles son sus objetivos, cómo debería llevarse a cabo y cuáles son finalmente sus beneficios. Sin embargo, nos faltó hablar de algo que siempre se menciona pero que no se define con certeza. Tiene que ver con lo que se considera un buen contenido. Escuchamos en charlas, videos, leemos en columnas de opinión, paper de especialistas, análisis, estudios, etc. algo como “lo importante es que debemos hacer un buen contenido” o “sin un contenido adecuado esta estrategia no llegará a ninguna parte” o peor aún “preocúpate de que tu campaña tenga un buen contenido”.

¿Pero a qué se refieren cuando hablan de tener un buen contenido?

Lo primero que hay que decir es que esta pregunta siempre queda en el aire porque en efecto el buen contenido no es algo estandarizado relacionado con la calidad del mismo en su forma (por ejemplo, un video en calidad cine o un podcast con un sonido maravilloso), sino que tiene que ver con el fondo del mensaje y esa calidad varía dependiendo de tu audiencia. Entonces, lo que para algunos es un gran contenido, tal vez otros lo consideren no tan bueno e irrelevante para sus pretensiones. Por lo tanto, el buen contenido será evaluado por tu público objetivo, por tus seguidores y potenciales clientes y no por especialistas en temas específicos del formato en el que estás entregando el mensaje. Convengamos que también es importante que todo contenido se entregue con una calidad aceptable, pero ello no implica necesariamente que deba ser muy elaborado. Muchas veces un video selfie grabado con la propia cámara del teléfono conecta mejor que algo más profesional o, en otro caso, una foto tomada de manera espontánea con tu teléfono tiene mejor llegada que una de estudio tomada con cámaras profesionales, entre miles de ejemplo con los que nos encontramos a diario en las campañas que ejecutamos para diferentes clientes.

La importancia de conocer a nuestro público más allá de una simple calificación de mercado meta, por ejemplo, saber sus comportamiento, cuáles son sus intereses, qué es lo que le divierte, lo que le emociona, sus valores, entre otros elementos, nos acercará un paso hacia el conocimiento para buscar los mejores contenidos que conecten y sean efectivos al momento de ejecutar estrategias de marketing digital. Es cierto que un contenido debe tener ingredientes técnicos mínimos para cautivar al consumidor final, sin embargo, por muy espectacular haya sido redactado un texto, grabado un video o diseñado una gráfica, si el tema de fondo no es de interés para tu audiencia, definitivamente no conectará.

¿Haces videos para vender?

Hace unos cuántos números atrás hablamos de Vídeo Marketing y no es que quiera volver pero en esa ocasión solo mencionamos como las audiencias tenían una mejor predisposición a ver más vídeos en comparación con otros soportes, o como el vídeo estaba irrumpiendo en los mercados y ya la gran mayoría de las empresas están utilizándolo dentro de sus estrategias de marketing como una de sus principales herramientas, ¿sí? Ok. Hoy seguiremos hablando de Vídeo Marketing, pero ahora desde el interior, desde la empresa, desde el profesional o quien quiera que sea que tenga la oportunidad de vender más a través de este soporte.

Como ya tenemos claro que el vídeo llegó para quedarse, menos claro es que las personas y empresas, sobre todo medianas y pequeñas, aún no se lanzan en masa a utilizarlo para lograr mejores ratios de conversión o interacción con sus diferentes públicos. Lo cierto que esta es una realidad del porte de un estadio, NO ESTAMOS HACIENDO SUFICIENTES VÍDEOS, ni menos integrándolos a las estrategias comerciales. Casi con espanto recojo las explicaciones de quienes no toman este recurso por encontrarlo muy “caro”, o más recurrente aún, no tienen el carácter como para enfrentarse a una cámara. Existe la creencia generalizada de que hacer vídeos tiene que ver con contratar actores, periodistas con talento para comunicar, tener grandes equipos para generarlos, productores, luces o haciendo una analogía al famoso ‘Zafrada’, dicen “es que no tengo el hablamiento”. Increíble, porque hoy incluso con un smartphone de gama alta ya puedes hacer vídeos de buena calidad para interactuar con tu audiencia, más incluso no necesitas de nadie para hacerlo, solo tú y tu teléfono, lo que significa que puedes hacerlo encerrado en el patio de la casa, en el baño de la oficina donde nadie te vaya a “trollear” por “hacer el ridículo”. No es excusa a mi parecer y partir por algo está, literalmente, al alcance de la mano. Sentado, pensando en que no eres capaz de hacerlo, jamás lo sabrás.

Si te atreviste y lo estás haciendo pero aun así quieres hacer algo más sofisticado, también puedes recurrir a agencias de marketing. Nosotros por ejemplo, en 7 Días, estamos integrando esta herramienta a la totalidad de nuestros clientes, no involucrando costos adicionales a la estrategia con los vídeos, dado que el costo se prorratea en todo el servicio de marketing digital que se entrega, disminuyendo considerablemente el valor unitario de producir los vídeos que cada estrategia requiera. No se trata de hacer una película o un documental eterno para ir a un cine y verlo, no. Se trata de enfocarte en qué objetivo quieres cumplir con el vídeo, que es lo que la audiencia le hace sentido ver y escuchar, hacer una buena historia para entregárselo en unos pocos segundos o minutos según el tipo de vídeo que tu estrategia requiera y luego medir cómo te está yendo. Es todo, no hay más y tú puedes hacerlo si quieres.

¡Hey tú!, ¡si tú!, ¡el Influencer!

Seguro que has escuchado hablar de los Influencers, y más seguro aún que los has visto en acción en redes sociales promocionando marcas, productos o servicios. Hoy es muy común ver a actores, deportistas, conductores, youtubers y cualquier celebridad patrocinando productos y/o servicios de diferentes marcas en sus redes sociales, como si ellos fueran fieles usuarios o mejor dicho felices usuarios de esas marcas. Las stories de Instagram son una de las plataformas que más usan para este “trabajo”, porque en ellas publican todo lo que están haciendo en el día y por cierto que el uso de aquellos productos o servicios que promocionan, casi desapercibidos, son “influencias” para la decisión de compra.

También es común escuchar hablar de ellos como si fuera un oficio de mala muerte, como si el Influencer le estuviera vendiendo su alma al diablo, pero para mí es una manera bien digna de aumentar ingresos de aquellos que se han ganado un lugar privilegiado en la parrilla gracias a su talento. ¿Por qué no? Merecido es que el fruto del esfuerzo les genere un beneficio adicional que cada cual sabrá aprovechar mientras dure su fama.

Pero vamos al plano más técnico, el Influencer como herramienta de marketing digital, que es de donde nace este concepto, es una persona que usa sus redes sociales habitualmente y cuenta con la credibilidad suficiente como para llegar a prescribir el uso o consumo de productos y/o servicios. Tal cual como algunas marcas se ven afectadas por opiniones negativas de personas famosas, ya sea porque tuvo un problema que no encontró respuesta y hace sus descargos a través de las redes, también se ven influenciadas positivamente por este tipo de opiniones de personajes célebres y qué mejor que orientar esas opiniones favorables a través de la contratación de tal o cual persona.

Lo cierto es que el Influencer es una herramienta de marketing digital bien potente y que hoy casi todas las grandes empresas están usando, por los motivos que sean, porque humaniza la marca, porque quieren mejorar su reputación, porque están lanzando un nuevo producto, etc. Como dije en una columna anterior, el Marketing Digital tiene la gran ventaja de que las mismas herramientas que usan las grandes compañías pueden ser usadas por las pequeñas compañías en las mismas condiciones. Uds. dirán, pero cómo si contratar a un Influencer con características de celebridad es carísimo. Por cierto que un famoso es caro y ya está acostumbrado a cobrar por ello, pero no todo Influencer es celebridad, ni tiene una gran cobertura que pudiera desangrar nuestro presupuesto de marketing. Los Influencers, como dice su definición, son personas con credibilidad capaces de influenciar la decisión de compra de un consumidor y en este contexto puede o no ser una celebridad. Tus amigos pueden serlos, tus familiares pueden serlos, algún personaje que esté inmerso en el medio en el que se desarrolla tu producto o servicio y que no es famoso también puede serlo. En definitiva, las pequeñas empresas también pueden tener una estrategia de Marketing de Influencia basada en nichos con coberturas más pequeñas pero con una alta efectividad, porque estos “pequeños” Influecers tienen una opinión que genera credibilidad.